Hoy es tu día, niña bonita. Feliz cumpleaños, Hanna. 🤍
Hoy hace un año que te pedí ser mía. 🤍
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Érase una vez
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CAPÍTULO I
La niña del pasillo
Yo, Alex, y voy a escribir exacta y honestamente como fue que conocí al admv 😜
Yo pues siempre he estado en lo mío, no estaba en mis planes tener nada con nadie, estaba intentando sobrevivir pero un día todo cambió para bien.
Todo empezó cuando estaba iniciando mi asombrosa vida universitaria, era un día normal según, iba caminando en el pasillo saliendo de anato con mi amigo Yazid, cuando pasó lo de siempre, se detuvo a saludar a alguien nuevo, otra vez, yo ni quería voltear, lit solo quería ver al frente hasta que terminara su gran ritual social, pero después me dio fomo y según nos presentó, pero de tanta gente que me presentó ese día la verdad no le di mucha importancia.
Un poco después, cuando llegamos ya al salón, me dijo que yo era “el tipo” o no sé cómo se diga pero ajá, de la niña que había saludado, pero pues me dio igual, porque a mí todas las personas que me conocen me quieren presentar a su amiga como si de proyecto de caridad social se tratara, pero equis, lo olvide… según yo.
Paso una semana, era martes e íbamos saliendo de la fac en la noche y se estaba cayendo el cielo, y nosotros íbamos acompañando a una chava al metro porque era una recursadora que nos iba contando historias casi de terror sobre cómo eran los departamentales y de la nada, vi que Yazid se desvió y estaba platicando un poco con alguien y era esa amiga de Yazid que estaba bajo la lluvia como si nada importara.
Y en mi cabeza pues obvio estaba en cámara lenta con una canción así de q súper de película y dije de q… mmmmm esa amiga de Yazid si está como me Gucci, pero se tardaron en conectar mis neuronas para acordarme que ella era la del pasillo, porque no fue hasta que escuché otra vez ese nombre de “Hanna”, y ahí fue cuando ya le preste atención, porque por alguna razón se veía demasiado sexy mojándose y así… pero x.
La lluvia estaba fuerte, así que me ofrecí a llevarlos a un metro que quedara, y ya fue la primera vez que hablé con hanna, preguntándole si le quedaba el mismo metro que a la otra chica porque pues a mí me quedaba de camino para mi casa y ella dijo que sí, ¿porque? Sigo sin entender, pero ojalá haya sido porque le gustaba y no me quiso decir q no 🥺 😜 , bueno primero dejamos a Yazid, después ya íbamos camino al metro donde las iba a dejar, seguía lloviendo pero pues estábamos platicando, solo que hanna apenas y se movía, casi no hablaba y la otra no se callaba, así que estaba raro, pero no incomodo.
Pero me di cuenta que Hanna no era como todas las demás niñas, no hablaba sin parar, no estaba intentando llamar la atención, no contaba su vida como si fuera lo más genial.
Solo pues estaba tranquila y presente.
No sé cómo explicarlo pero pues en ese misterio de que no hablaba pues sentía que había algo especial, y pues yo soy bien curioso. Las dejé en el metro, las acompañé, me despedí, me voltee, saqué mi celular y le dije a Yazid que hanna me había llamado la atención por no decir que me había gustado.
Pasaron los días y Hanna empezó a aparecer siempre, ahí en café con Yazid, yo no sabía ni qué pensar, no sabía si de verdad eran tan amigos o si se quería acercar a mí o si era casualidad pero pues me di cuenta que ya no era indiferente.
Entonces empecé a preguntarle a Yazid por ella, sobre que le gustaba, que no y al mismo tiempo empecé a pensar en cómo yo me podría acercar sin verme intenso o raro, la quería conocer y de repente se me ocurrió un gran plan.
Podía arruinar todo, así que tenía que ir lo más conservador posible, tenía que ser en tono burla pero no tanto, tenía que abrir un debate o una conversación interesante sobre algo. Tenía que hacer un buen movimiento para que saliera natural sin verme tan obvio de que me quería casar con ella así que no podía salir mal. Y pues instagram me recomendó su perfil y fue el momento de hacerlo.
CAPÍTULO II
De kilómetros a milímetros
Sabía que era el momento de hacerlo, pero aún así me daba un miedo ridículo porque para muchas personas darle follow a alguien es literal mover un dedo y ya, pero para mí eso se sentía como firmar un tratado internacional o algo así JAJAJA mientras más lo pensaba, más sentía que darle follow era aceptar que sí me interesaba Hanna de verdad y eso estaba peligroso entonces pasó aproximadamente una semana donde instagram me la seguía recomendando y yo nomás abría su perfil, veía si tenía alguna foto y cerraba la app, me arrepentía, volvía a entrar, me imaginaba escenarios bien fumados y luego otra vez nada, lit parecía mas que estaba desactivando una bomba que dando un simple follow, pero llegó el sábado y dije ya, alv…
Le di follow.
Y pues como claramente no sé ligar como una persona normal, mi increíble estrategia para empezar conversación fue mandarle un post de F1 porque era de las únicas cosas que sabía que teníamos en común. Según yo súper casual, pero por dentro ya estaba imaginando domingos viendo carreras con ella apenas sin conocerla bien JAJAJA y luego empezó la peor espera de mi vida, porque no contestaba y yo fingiendo que me daba igual mientras revisaba el celular cada 12 segundos como enfermo mental, según muy relajado pero literalmente mi cerebro estaba así de “ya valió verga, ya la espantaste pendejo”
Hasta que después de 1 hora con 9 larguísimos minutos…
Respondió.
Y no sé por qué me emocioné tanto, pero cuando vi la notificación sentí que acababa de pasar a la Q3 o algo así JAJAJA, pero lo logré, ya estábamos hablando.
Ahora el problema era otro… mantener viva la conversación sin verme raro entonces mi asombroso cerebro automáticamente activó el modo payaso, cada vez que hablaba con Hanna me daban ganas de hacerla reír, le empecé a mandar chistes, burlas, comentarios bien estúpidos y respuestas cada vez más tontas.. y lo peor es que sí funcionaba, hablábamos bastante y poco a poco nos empezamos a acercar más, pero yo tenía un miedo bien específico… que de tanto chiste termináramos siendo mejores amigos.
Porque yo jamás he sabido ligar mi estrategia para demostrarle interés era molestarla, bromear y actuar como idiota esperando que mágicamente funcionara y en eso… coño, me enfermé.
Pero no enfermito de “ay me siento mal” Nanana Salmonelosis, estaba destruido, fiebre altísima, escalofríos, mareado, parecía paciente con cancer terminal, pero aún así fui a la escuela, solo para verla, porque para ese punto Hanna ya me estaba empezando a gustar muchísimo y aunque literalmente me estaba muriendo, quería verla aunque fuera un ratito, entonces fui a histo todo moribundo, sentado ahí con fiebre altísima, pero pensando únicamente en verla.
Salí de clase y ella me mandó mensaje diciendo que estaba en fositas de biblio y tontamente fui y cuando la veo de lejos…
Estaba con otro cabrón…
Ahí sí se me apagó el puto windows, porque todavía ni éramos nada y yo sentí horrible, literal creo que esa fue la primera vez que sentí celos de verdad JAJAJA, pero pues me acerqué como si nada, saludé al wey, la saludé a ella y traté de actuar normal aunque por dentro estaba teniendo un colapso cancerologico y emocional y luego quién sabe qué estaban diciendo pero estaban hablando sobre Uber, el otro wey soltó algo de que el Uber de la casa de Hanna a la suya costaba como 70 pesos porque ya había ido a su casa en su cumpleaños, y yo por dentro de q…
A CHINGA?????
Porque claramente mi cerebro enfermo automáticamente empezó a imaginar mil cosas. Pero ya después entendí que era Ian, su amigo, y pues sí me calmé… solo un poco. aunque honestamente no fue la forma más agradable de conocerlo JAJAJA, después él se fue y nos dejó solos, ahí todo volvió a sentirse raro… pero bonito, me acosté un rato en su pierna mientras hablábamos, ella empezó a jugar con mi pelo y a hacerme peinados rarísimos con su pinza y yo nomás existiendo ahí, intentando sobrevivir a la salmonela y a mis sentimientos al mismo tiempo y sí pensé en besarla y muchísimo pero entre que me sentía de la vrg con fiebre de 40 y que acababa de vivir mis primeros celos documentados científicamente… me resistí.
Después de estar un rato con ella me tuve que ir porque literal me estaba muriendo y ella ya tenía clase. Me pedí Uber y me fui a mi casa bien sacado de onda, pero al mismo tiempo enfermo y lleno del olor de su perfume en mi sudadera, entonces todo el camino fui pensando muchísimo, porque según yo solo iba a verla un rato y terminé acostado en sus piernas mientras me hacía peinados raros y me destruía psicológicamente sin hacer nada.
Y después en la noche ella me preguntó cómo seguía, y pues ya hablamos normal, pero yo en ese momento todavía no sabía bien quién era Ian, tampoco quería preguntar porque me iba a ver bien intensito y orgullosamente jamás iba a aceptar eso entonces me quedé con la duda callado como idiota.
Ese fin hablamos poquito y honestamente ya no sabía ni qué quería hacer, porque por un lado Hanna me gustaba muchísimo, pero por otro ya me habían dicho cosas no tan buenas de ella y pues me daba miedo entrar ahí y terminar hecho mierda, entonces estaba en ese punto raro donde no sabía si seguir jugándole al vrg o salir de ahí antes de engancharme más o verla solo como amiga o npi, pero pues claramente… no salí, porque a la siguiente semana seguimos hablando bien.
Y llegó el martes 23 de septiembre, ese día decidí acompañarla otra vez al metro que le quedaba para su casa, ya antes la había acompañado a Tacuba una semana antes y honestamente esos caminos eran donde más se me salía lo estúpido, ahí era donde más chistes hacía, más tonterías decía y más improvisaba cosas que ni yo entendía pero Hanna se reía muchísimo y no sé… me encantaba escucharla y verla reír, porque no era una risa fingida ni forzada, no, era de esas risas que hacen que quieras seguir hablando aunque estés diciendo puras mamadas y yo, pues mamadas me sobraban.
Pero ese 23 de septiembre fue diferente, cuando llegamos a Metro Tacuba nos tardamos como diez minutos despidiéndonos diez largos minutos y ninguno se iba, nos abrazábamos, nos separábamos poquito, volvíamos a acercarnos y otra vez lo mismo, cada vez estábamos más cerca y yo ya sentía horrible la tensión pero horrible en el buen sentido, de esa tensión donde literalmente el aire se siente pesado y ya no escuchas nada alrededor porque estás demasiado concentrado en la otra persona.
Y pues sí… estábamos a centímetros de besarnos, centímetros reales y yo me acercaba poquito, ella no se quitaba, luego yo me hacía para atrás porque me gusta meterle emoción y porque también me estaba orinando de nervios, pero cada vez era peor, ella me agarraba, yo la abrazaba más fuerte, nuestras caras pegadísimas y los dos fingiendo que no estaba pasando nada cuando claramente TODO estaba pasando.
Yo sentía que ella ya quería y pues yo también y muchísimo, pero justo cuando ya estaba decidido agarrarme de valor y besarla…
Le marcó su papá.
Ahí sí el universo me odió, entonces contestó, todavía súper cerca de mí, se despidió casi rozando mi boca, la abracé y la dejé ir, la vi subir las escaleras del metro y cuando llegó hasta arriba volteó y yo seguía abajo viéndola.
Le sonreí y le hice como binoculares, ella se fue, pero yo me quedé ahí pensando muchísimo, porque ya no era juego, ya no era solo “me llamó la atención”, ya me traía completamente a sus pies y al día siguiente, miércoles 24 de septiembre, ella se quedó en la escuela a contestar un examen de bioquímica o algo así y yo también salía tarde, entonces la volví a acompañar, pero esta vez fue todavía peor más abrazos, más momentos pegados, más tensión, más miradas raras y ya había demasiada confianza física entre nosotros, de repente me agarraba el brazo, luego se pegaba mucho a mí, luego nos abrazábamos todo muy lindo.
Y cuando llegó el momento de despedirnos fue otra vez el mismo ritual eterno de nunca irnos, pero ahora que estábamos súper cerca… me ganó la tos…. y creo que sí le tosí en la cara, romanticismo premium 😜 . Seguía enfermo todavía, entonces ella nomás me dijo de q “ay, tu salmonela.”
Y yo todavía tuve la magnífica idea de de decirle “quieres que te contagie?” Estábamos pegadísimos cuando le dije eso y ella me dijo que no, entonces me hice el digno y le dije que ya se fuera, que ya la estaban esperando, la empujé poquito para que subiera las escaleras,
Subió dos escalones.
Se detuvo.
Y se regresó.
Fue directa hacia mí, me abrazó fuerte y dijo “ay, el viento” ahí ya perdí completamente la puta cabeza, porque le seguí el abrazo, la acerqué hacia la pared, me acerqué muchísimo a ella y ya podía sentir su respiración literal nuestras caras estaban más pegadas que mis huevos, podía sentir cómo los dos estábamos nerviosos y aun así ninguno se quitaba y en ese momento ya no estaba pensando. Ni en el tal Ian, ni en la salmonela, ni en nada,
así que me acerqué un poco más y…
CAPÍTULO III
???
La bese… por fin la bese…
y la verdad si estuvo tan increíble como lo imaginé, y vaya que me quite las ganas porque hasta Hanna me preguntó si ya se podía ir… me hice el digno 2 segundos pero no aguanté y le dije que no, la jale y la volví a besar porque después de tanta tensión y nervios mínimo merecía repetirlo, pero ahora si, la dejé ir.
Subió las escaleras, pero ahora si todas y yo me quedé ahí abajo parado, con una sonrisa bien estúpida, por qué por fin pasó lo que llevaba días esperando y la verdad se sintió tan bien que solo pude pensar en ser alguien muy correcto y racional yyyy… contarle a Pepe, por qué pues aún que ya no le contaba nada de eso, ahora si tuve la necesidad de contarle por qué tenía demasiadas cosas en la cabeza y porque aparte me daba risa porque después de tantas cosas, por fin la había besado.
Pero ahora tenía como el cuádruple de dudas, porque antes era de que “me gusta hanna” y ya, pero ahora ya no sabía que estaba realmente pasando ni sabía que pasaría después, a dónde iba llegar todo esto? Besos y yap? Estuve gran parte de la noche pensándolo, pero entre un momento y otro, ya era el siguiente día, y pareció dejarme de importar…
Salí de salud pública y fui luego luego a sacarla de anato porque necesitaba repetir mi dosis de besos de hanna que me habían dejado tan enganchado anoche, y llegó el siguiente día y todas esas dudas pues… siguieron sin importarme, porque le dije que fuera por mí a histo y bajando de rampas me escapé de mi grupito para irmela a besar afuera del Fournier. Literal ya solo quería estar con ella sin importarme nada, cosa que hasta la fecha sigue pasando, pero en ese momento tenía dudas que responder y pues obviamente, el universo no me deja ser feliz y estar tranquilo, porque ese mismo dia anunciaron paro en la facultad y a los dos Días lo confirmaron …
Y o sea a ver, si eran vacaciones gratis pero pues que iba a pasar con lo de Hanna y conmigo? A penas acababa de empezar algo, algo que no tenía aún ningún tipo de nombre, no sabía si éramos siquiera considerados ligues, o sea si nos habíamos besado y mucho, pero pues Hanna seguía siendo un misterio para mí.
Entramos al paro y tenía algunas dudas, todo estaba muy confuso, tan confuso que habían momentos donde conectábamos cabrón y sentía que los dos estábamos enganchados y luego alguno de los dos desaparecía, pero yo por mi parte era para intentar contestar muchas de esas dudas o calmar lo que estaba empezando a sentir, no tenía nada claro y para rematar a veces veía que etiquetaba a gente en sus notas que pues no sabía quiénes eran. Igual no era para tanto, solo habían sido unos besos, a veces pasa eso entre amigos… supongo, bueno a quien engañaba, si era para mucho.
Así que para evitar pensar en todo eso, me la pasé saliendo esas semanas para distraerme e intentar hacerme el relajado, hablarle menos y actuar como si todo fuera completamente normal y parte del plan, pero no funcionó muy bien que digamos, pensaba muchísimo en ella, cada cosa que se me ocurría solo se me venía a la mente que quizás eso le daría risa y fue cuando me di cuenta que no quería ser otro wey más para Hanna, quería quedarme, quería seguir besándola, haciéndola reír y seguir conociéndola.
Así que me armé de valor, después de 2 eternos días sin hablarle, la mejor forma de regresar fue inventarme un sueño cagado, le escribí diciéndole que soñé con que estábamos en un depa, pero que a la mitad ella había sacado una botella de Bacardí y nos poníamos bien pedos. Algo súper random, pero tenía que ser así de estúpido para hacerla reír y que pareciera algo normal, y funcionó, después de hacerme pasar por Minion en el chat, de inventarme un personaje otaku, de andarle jugando al fokboing de temu y de humillarme públicamente con un video mío con filtro kawaii cantando una canción, la invité a salir ese magnífico 7 de octubre.
En mi cabeza era un plan increíble: café, pan, una peli, disque "estudiar" y lo mejor de todo… estar con ella.
Llegó el día y yo obviamente iba algo nervioso porque aún que ya nos habíamos besado, era nuestra primera cita y todo tenía que salir perfecto. Entonces llegué por ella… o eso intenté porque Hanna me mandó una dirección mal, estaba en una calle detrás de su casa, y cuando llegué pues no sabía yo dónde estaba ella, ni ella dónde estaba yo. Estuvo cagado, pero al final logré llegar a esa mítica calle Lago Hurón por primera vez en mi vida. Cuando llegó, yo ya estaba súper feliz y emocionado pero como ya había pasado más de una semana y media desde nuestro último beso, ya no podía ir tan confianzudo.
Llegamos a una cafeteria que estaba dentro de un hotel y pedimos dos cafés y un pan de limón que la verdad estaba delicioso, estábamos ahí y para entrar en calor apliqué mi magia, volteé a ver el cielo, ella también, y le solté un “sabías de qué mueren las estrellas?” Me miró sabiendo exactamente lo que iba a pasar y me contestó no, de qué? y yo, súper serio le dije que de sobredosis, vaya forma de romper el hielo y de ahí todo fluyó, me animé a volverla a besar y todo volvió a sentirse increíble.
Nos pusimos a ver Coco, le dije chistes muy buenos, y le enseñé un video de Mamá Coco también increíble y yo creo que ella no se creía el nivel de esquizofrenia que yo podía llegar a expresar, pero se reía bastante, después vimos Cars... o bueno, "vimos" y entre comillas, porque a cada rato nos besábamos y a media película pasó la cosa más inesperada y surrealista que me podía imaginar…
Llegó un wey de esos de las maletas de los hoteles, un botones o como se llamen, directo a nuestra mesa con un papel doblado en su mato que parecía ser una nota para Hanna, yo no entendía nada de lo que estaba pasando, lo único que alcancé a ver fue que la nota decía algo del "lobby", pero tampoco podía ser tan chismoso.
Ella la leyó y no sé si fueron 5 segundos o media hora, pero su cara cambió, poquito pero lo suficiente para que yo lo notara, yo intenté hacerme el tranquilo pero por dentro quería salir corriendo, porque lo único que se me ocurría era que había llegado algún ex loco, algún novio o ligue que tenía su ubicación y venía a buscarla o algo, pero pues yo no me quería atrever a preguntar, me estaba temblando la pancita, ella volvió a doblar la nota, la voltee a ver y me arme de valor para preguntarle si todo bien,
me volteo a ver y me dijo algo que me aterro aún más…
CAPÍTULO IV
Paro?
Ella me dijo que era su papá, que estaba abajo esperándola, y yo no sabía si calmarme o entrar en pánico porque a ver, vino su papá… a un hotel… pues qué ha de pensar que le estoy haciendo a su hija?
Me dijo que la esperara tantito y que ahorita regresaba, y se fue.
Fueron unos largos minutos de yo tragando saliva y suponiendo mil cosas, quizás no era su papá y me mintió, quizás ya no iba a regresar y me dejaría ahí plantado a media película de Cars empezada, quizás abajo había un ex, un novio, un ligue, un señor con pistola, no sé, mi cerebro ya estaba haciendo una película completa y yo nomás sentado ahí intentando verme tranquilo como si no me estuvieran sudando las nalgas.
Pero por fin regresó, se me quedó viendo y me dijo que se tenía que ir, que le ocurrió una urgencia familiar y que otro día continuáramos la peli… la acompañé afuera, vi a su papá de lejos y me quedé ahí, viéndola irse, y mi único pensamiento fue de si neta podría ser así de desgraciado.
Y eso fue suficiente para que yo pasara el resto del día pensando en qué había pasado en realidad, estaba confundido pero pues le escribí que ojalá todo estuviera bien y que cualquier cosa me dijera, algo así de breve porque no sabía qué había pasado y honestamente tampoco quería preguntar demasiado porque sentía que si preguntaba mucho iba a sonar intenso, chismoso, como agente de la CIA o guardia nacional y no, entonces me quedé con la duda pero pues algo preocupado y al parecer ese era mi nuevo pasatiempo favorito con Hanna… besarla, verla irse y quedarme parado pensando como si acabara de leer el final de un libro en el que no existiese otra parte.
Pasaron 15 días.
No 1, no 2, no 10… 15.
Y no recuerdo bien por qué pasó tanto tiempo, pero lo que sí recuerdo es que después de ese cierre tan raro de la primera cita, yo no sabía ni cómo sentirme, no sabía si la cita había salido bien, mal, rara, traumática, horrible, no sabía si íbamos a seguir saliendo, si íbamos a seguir hablando igual, si Hanna tenía más ligues con los que salía, si yo era otro wey más, o si de verdad estaba pasando algo real entre nosotros.
Pero pues claramente no aprendí nada porque seguimos hablando. Volvimos a esa normalidad rara de los mensajes, donde yo me dedicaba a lo mío… decir estupideces, porque una niña del calibre de Hanna no se conquista con un “que haces?” o un “que comiste?”, no, a una niña así había que llegar con algo tan cagado que no le quedara de otra que reírse y casualmente era exactamente lo que mejor sabía hacer.
Entonces ahí iba yo, a la conquista, pero no conquista como Romeo leyéndole poemas y así… no, yo estaba conquistando como Hitler a Polonia en 1939… casi igual pero en vez de aviones y bombas lo mío era ataque de los mejores chistes que me supiera o se me ocurrieran y esperar que en algún punto del universo ella dijera wow, creo que me enamoré de este retrasado.
Después de esos 15 días… la invité a salir otra vez y esta vez el plan era mucho más sano, mucho más normal y sin hoteles de pormedio con nota de papel y así. Ahora fuimos al Parque México/ocho y fue muy bonito, caminamos, hablamos de un buen de cosas, vimos patos, nos besamos mucho y todo volvió a sentirse como antes pero mejor, porque después de tanto sin saber si ella querría verme otra vez, estar ahí con ella en un parque besándonos como si nada malo hubiera pasado fue como una respuesta sin palabras pero que yo entendí perfecto.
Ella sí quería estar ahí, sí quería seguir, o al menos eso quería pensar yo, porque si no, mi corazoncito se iba directito al estanque con los patos.
Después de un ratito en el parque fuimos al Ocho, se me hizo una idea increíble invitarla a un lugar donde puedes comer rico y jugar juegos de mesa, era un plan perfecto porque tenía comida, juegos y a Hanna, que básicamente era como estar en un paraíso y no me refiero a la isla de Epstein.
Jugamos Headbandz y en algún momento se me ocurrió ponerlo más interesante… quien ganara le ponía un reto al otro yyy pues obviamente gané porque una cosa es estar enamorado y otra muy distinta es dejarse ganar. Y mi reto no era exactamente un reto, era más bien una misión, le dije que tenía que subir una historia donde obviamente también iba a salir yo yyy sí, era para marcar territorio, yo no quería esa historia nomás por subirla, yo quería que la viera medio mundo, era mi declaración formal de guerra a cualquier cabron que le gustara Hanna para que le quedara bien clarito que yo ya estaba ahí, con ella y sí, así de territorial andaba, pero es que para ese punto ya no me daba la gana dejar que alguien más se me adelantara. O sea mi primera opción era hacerle pipí para dejarle mi olor como los perritos, pero no sabía qué tan romántico sería eso en una segunda cita, entonces con la historia me conformé.
Y déjame decir que esa historia me dio más de lo que esperaba, porque la subió y al rato chequé y había comentado el tal Ian, sí, el mismísimo Ian de las fositas de biblio, el wey que casi me provoca un infarto de celos cuando los vi juntos. Pues ese, en la historia soltó un "que vivan los novios"… y ahí, hasta ese exacto momento, por fin confirmé que Ian neta era solo su amigo y nada más.
Pero bueno, regresando a la cita, iba increíble, todo bonito, divertido, cómodo, después de ese final tan raro del hotel por fin yo sentía que el universo nos estaba dejando tener una salida normal, sin interrupciones, sin papás, sin nada misterioso ni raro… hasta que tocó pagar la cuenta.
Ahí el destino, que claramente ya traía algo muuuuuy personal conmigo, decidió que era el momento perfecto para una perfecta humillación. Y a ver, yo llevaba dinero en mis dos cuentas, no era que hubiera llegado de irresponsable sin un peso, no, yo iba preparado, yo iba como un gran caballero que invitó a una hermosa dama y que obviamente planeaba pagar porque pues yo la invité, pero BBVA tenía otros planes… porque a mis tarjetas se les antojó ghostearme, desaparecerme el acceso a mi propio dinero como si lo estuviera lavando o algo.
Pero pues ahí estaba yo, frente a Hanna, peleandome con la terminal y rezando por que me dejara pagar y al mismo tiempo me quería morir de verdad porque no hay nada más humillante que quedar como el wey que invitó a una cita y su tarjeta casualmente dejó de funcionar. Hanna fue súper linda, estaba dispuesta a pagar, a resolver vaya, pero eso lo hacía peor, porque o sea yo la invité, yo tenía que pagar, yo tenía que ser caballero por lo menos en algo ese día y al final me dio 200 para la propina y yo de verdad se los quería pagar, no porque ella me los estuviera cobrando ni nada, sino porque en mi cabeza esos 200 ya los sentía como una deuda que iba a cargar siempre.
Así que decidí ir al cajero para solucionar todo yyyy… tampoco me dejó, Resulta que mi cuenta estaba full congelada y yo también pero de la vergüenza y pánico, literal sentía que Dios me había troleado, de que me vio muy contento con Hanna y se le ocurrió congelarme el BBVA en plena cita para ver qué hacía.
Después de todo eso la llevé a su casa, hubieron besitos, todo lindo, la dejé y me regresé pensando en ella, porque aunque la cita había tenido un momento tan humillante y estresante que estuvo a nada de dejarme pelon, estar con Hanna seguía haciéndome sentir bien y eso era lo que más me sacaba de onda. Porque podía fallar mi banco o lo que fuera pero si estaba con ella, de alguna forma todo terminaba sintiéndose bien de todas formas.
Seguimos hablando, volviendo a esa normalidad que ya teníamos y a la semana la invité a otra date, a los go karts. Yo le tiraba la indirecta y ella no me daba luz verde tan claro, pero la verdad es que a ella yo le insistiría una y mil veces aunque tocara migajear, pero pues no lo podía hacer tan evidente hasta que el 29 de octubre por fin quedamos para el siguiente día.
Quedamos de vernos en Manacar porque ella tenía que ir a sacar un certificado de la prepa y le quedaba de camino así que la llevaría su papá, cosa que yo no procesé bien en el momento, porque antes de verla tenía que ir al putísimo banco, porque mi cuenta seguía con síndrome de prader willi.
Pero pues yo iba bien de tiempo, según yo, solo que ese día el banco decidió que era el momento perfecto para tardarse años.
Me pasaron con un ejecutivo de los meros meros y el señor empezó a preguntarme cosas sobre mi familia, sobre mis finanzas, sobre mis planes, y de la nada me dijo que yo ya tenía aprobados todos los niveles de cuenta BBVA y no sé cuántas cosas más. Yo llevaba dos meses con la tarjeta, literal dos meses, y ese señor me estaba hablando como si fuera cliente premium de toda la vida, como si fuera yo el hijo del Mencho, como por tres minutos completos me hizo sentir que la economía mexicana dependía de mí… hasta que recordé que estaba ahí porque no había podido pagar la cuenta en El Ocho y le debía 200 pesos de propina a la niña que me gustaba.
Luego me puso a firmar papeles… muchos papeles… demasiados papeles. Y cuando yo pensaba que ya por fin iba a salir libre, le llegaron otros clientes más importantes y me mandó alavvvvvuelta con otro ejecutivo que me siguió pidiendo como veinte autógrafos más mientras yo veía la hora cada 12 segundos y cuando por fin me dejaron ir me dijeron que mi cuenta se desbloqueaba en 3 horas, a toda madre no? (Spoiler… no fue así y gracias BBVA, por absolutamente nada)
Ya habían pasado más de dos horas en ese banco cuando por fin salí volando hacia Manacar, con el tráfico más horrible que he visto en mi vida esperándome afuera como si también formara parte del plan para que llegara tarde ese día yyyy sí… llegué tarde o bueno, tardísimo, y yo inocentemente pensando que Hanna estaba en un Starbucks esperándome como persona normal, agarrando su café tranquila, pero no, estaba con su papá en el coche estacionados esperándome.
De lejos vi que Hanna venía hacia mí y vi a su papá saludarme antes de irse y ahí se me cayó el alma al piso, porque hasta ese momento entendí que no solo había llegado tarde con Hanna, había llegado tarde con Hanna mientras su papá la tenía en el coche esperando a que apareciera el chavo que en su primera cita la metió a un hotel y que la iba a llevar a matarse en unos go karts.
Ese chavo que llegó tarde, estresado y con el BBVA congelado… Qué gran primera impresión di, no?
Pero Hanna cuando venía hacia mí otra vez, de alguna forma incomprensible, todo se acomodó tantito, bajamos a los go karts y estaban cerrados, así que fuimos al Oxxo y compramos paletas de hielo en lo que abrían. Después ya entramos a los go karts, nos pusimos los cascos y de pronto estábamos completamente convencidos de que éramos pilotos de Fórmula 1, como si Manacar fuera Mónaco y nosotros las jóvenes promesas del automovilismo mexicano y obviamente le gané. Y por mucho, la lapeaba un buen, porque podrá fallarme BBVA, podrá fallarme el Waze, podrá fallarme absolutamente todo, pero en los go karts yo no fallo.
Y obviamente, como el destino todavía no terminaba de joder, mi cuenta seguía congelada y ya me había gastado el efectivo que traía en los go karts, ya no tenía para la comida, entonces tuve que llevarla a mi casa a agarrar más dinero, sí, después de hacerla esperar con su papá, después de llegar tarde, después del puto BBVA, después de correr como idiota para salir hacia donde estaba en Manacar… mi cuenta seguía congelada y la tuve que llevar hasta mi casa para ir a comer algo.
Pero fuimos, agarré dinero y nos fuimos a comer a una cafetería cerca que está bonita y tranquila y ahí todo se volvió otra vez demasiado lindo. Pedimos de comer, todo estaba rico, y yo le empecé a tomar fotos a Hanna aunque no se dejara, porque no podía evitarlo, de verdad se veía hermosa, me daba coraje no poder mostrarle exactamente cómo se veía desde mis ojos, sabía que la camara no le iba a hacer justicia pero las tomaba de todas formas porque no sabía qué más hacer con eso y ahí yo ya estaba perdidísimo.
Ya no era solo que me gustara y me muriera de ganas de besarla o de hacerla reír, era que todo con ella se estaba empezando a sentir como en las películas y en mi memoria la verdad es así, el paro se volvió como nuestro verano raro vaya, no era verano, no tenía ningún sentido pero se sentía así, como esos clips de película donde los protagonistas empiezan a salir y a conocerse y a reírse y de fondo todo parece bonito aunque la vida esté esperando para aventarles un putazo en cualquier momento, seguimos saliendo, seguimos hablando, seguimos viéndonos y sin que nadie le hubiera puesto un nombre todavía, la neta estábamos noviando todo el paro y así se sentía, como si ya fuéramos algo aunque nadie hubiera firmado nada, aunque aun no le hubiera preguntado oficialmente, aunque todavía existieran dudas y miedos, estábamos ahí buscándonos, saliendo, riéndonos y besándonos.
Pero eventualmente el paro se tenía que acabar y casi iniciando diciembre llegó la noticia de que sí íbamos a volver 3 semanas, con 3 departamentales de golpe y un regreso a la horrible realidad y ahí todo cambió en mi cabeza, porque una cosa era Hanna en el paro, Hanna en El Ocho, Hanna en go karts, Hanna en cafés bonitos, Hanna en mis mensajes, Hanna en mi cabeza… y otra muy diferente era Hanna con estrés académico, con exámenes, con cansancio, con la facultad violándonos otra vez.
No sabía si cambiaría nuestra dinámica o si seguiríamos saliendo y hablando igual, no sabía, pero sí sabía una cosa, que después de todo lo que vivimos yo ya no quería que Hanna fuera solo una cosa del paro, solo una historia bonita que duró de septiembre a noviembre y ya.
Yo quería que se quedara.
Y eso, viniendo de alguien que empezó todo esto fingiendo indiferencia en un pasillo saliendo de anato, era mucho que decir… pero la neta es que era todavía más que eso, y ni yo me atrevía a nombrarlo en voz alta.
Porque una cosa es querer que alguien se quede, y otra muy distinta, muy aterradora, es caer en cuenta de que por primera vez en tu vida quieres que alguien que sea tu novia, oficial, con nombre, con etiqueta, con todas sus letras y yo que siempre tenía todo bajo control… de repente estaba ahí, considerando cosas demasiado serias para el nivel de estupidez con el que normalmente manejaba mi vida, fue un pensamiento que me desvelo de los nervios de tan solo pensarlo, lo platiqué con mi gente más cercana y todos se me quedaron viendo como si les hubiera dicho que me quería convertir en el siguiente papa, porque el wey que tenían enfrente ya no era el desmadroso, era uno que hablaba de Hanna como si fuera de otro planeta yyyy.. medio sí lo era.
Pero al mismo tiempo me cagaba de miedo, porque no sabía si era demasiado rápido, no sabía si Hanna siquiera quería un novio en ese punto de su vida, no sabía si era la mejor idea o si nomás me estaba dejando llevar por el momento. No tenía ni una sola respuesta, lo único que tenía más claro que mis hueeeeee…sos, era que Hanna era para mí y eso, viniendo de mí, era la primerísima vez.
El detalle es que no tenía ni chance de pensarlo bien, porque ahí venían 3 departamentales encima recordándome que la vida real no se iba a esperar a que yo resolviera mi mi vida romántica, así que ahí me quedé, con la decisión que más me ha acelerado el corazon en mi vida de solo pensarlo.
Y aun así, sin saber cómo, ni cuándo, ni si de verdad era buena idea, en algún rincón en el fondo de mí algo ya lo había decidido…
CAPÍTULO V
Y SI SI?
Antes de poder pensar bien en eso que ya había decidido, la facultad regresó del paro con unas ganas tremendas de meterme todo el...
Un paro largo sonaba a vacaciones gratis hasta que entendí que todas las materias vuelven al mismo tiempo, con trabajos, exámenes y departamentales. Y yo aparte de todo estaba organizando una fiesta, así que entre en colapso.
Llegó la semana de mi primer departamental, estaba nerviosísimo, la neta yo nunca me había creído tan bueno en la escuela, mi plan académico durante años había sido pasar si Dios quería y afortunadamente siempre quería.. pero ahora estaba ahí, en Medicina, de que la carrera más difícil con departamentales encima, sintiendo que la carrera se me venía encima.
Un día de esa semana, saliendo de clases en la noche, estaba con Yazid platicando de pendejada y media cuando llegó Hanna. De la nada empezaron a hablar del depa de bioka, que si enzimas, que si la fórmula de osmolaridad plasmática, que si pH, que si no sé qué más y yo ahí, asintiendo como si entendiera todo y la verdad apenas había leído algo de agua…
Entonces los días que quedaban, miércoles y jueves, estudié como loco, pero no solo por pasar, también porque no me daba la gana quedar como tonto enfrente de Hanna ni reprobar el primer departamental de mi vida.
Para esto, ya se me había hecho costumbre llevar a Hanna a su casa todos los días que los dos salíamos tarde, y esos caminos eran lo más lindo del día, platicábamos mucho, seguía la chispa, seguía esa sensación de no creerme que por fin tenía algo así con alguien y menos con Hanna.
Era raro, porque todo el día podía ser estrés, ruido, materias, tareas, miedo… y luego llegaba ella y todo se calmaba muchísimo.
Llegó el viernes 28 de noviembre nuestro primer depa, iba cagadísimo de miedo, lo contesté como pude, real que solo iba a pasarlo, iba contando las preguntas que creía tener bien y sacando cuentas mentales para ver si alcanzaba el 6 y no sabía ni de dónde salían algunas cosas, ni tenía ni puta idea sobre enzimas de escape, ni aminoácidos, ni nada, pero lo acabé, ni puta idea como, pero lo acabé y sentí un alivio enorme y cuando por fin pude respirar, volví a lo de siempre… pensar otra vez en Hanna.
Como cuatro días después salieron los resultados… 8.0 que para mí fue sabor a 10, en mi cabeza yo ya había triunfado en la carrera, ya me sentía doctor, especialista, investigador, premio Nobel y todo. Luego le pregunté a Hanna cómo le había ido y me dijo que 9.0, y no mames, es que era perfecta, inteligente y todo.
La besé un chingo. Sentí ese 9.0 como logro mío aunque obviamente no lo fuera, era otra señal más de que tenía que ser ella.
Pero la vida ni chance me dio de ponerme romántico en paz, porque tres días después ya teníamos el de histo, que pasé con un 7… bien merecido y a los dos nos fue igual, así que x, el uno para el otro.
El domingo 7 de diciembre ha sido uno de mis días favoritos en mi vida, era la final de F1 y la invité a cumplirme un sueño que traía desde 2020 y era un domingo de ver F1 con la que me gustaba. Era Verstappen contra Norris, el campeonato completo en juego, y se me hizo un sueño realidad.
Pasé por ella tempranísimo, nos fuimos a mi casa y pusimos la carrera y para esto yo ya llevaba medio temario de anato adelantado, porque según yo ahora sí estaba balanceando mis dos vidas: estudiar Medicina y estar perdidamente enculado de Hanna.
Estar en mi sillón, con hanna, viendo la carrera de mi deporte favorito, abrazados, en la mejor época del año, frío, luces, villancicos yyy Hanna 😍. Besar a Hanna con frío y sentir su naricita fría era una cosa demasiado linda… ni cómo explicarlo de verdad.
Después de la carrera queríamos ir a Madre Café, quedaba cerquita de mi casa, pero estaba llenísimo porque todo estaba decorado de Navidad, así que dejamos el coche estacionado y caminamos a lo wey. Teníamos hambre, así que terminamos en un restaurante como en un sótano y pedimos unos avocado toasts que ni sé si estaban ricos pero pues estaba con hanna así q no importaba y luego caminamos, nos besamos, nos subimos al coche, pusimos música, nos besamos todavía más, y ya se empezaba a sentir que algo de verdad estaba llegando.
Después fuimos al cine a ver la de five nights at freddys, pero llegamos temprano a la plaza, así que nos quedamos estacionados en el coche. Nos empezamos a besar y la neta ahí me desconocí, porque me sentí demasiado primitivo, me traía como perra en celo de verdad que Hanna me encantaba, y pues me atraía muchísimo todo de ella. Wao.
Y claro, la vida no podía verme tranquilo ni dos segundos, porque venía el depa de anato el 10… en 3 putos días y al increíble profesor de bioka se le ocurrió hacernos un examen que valía el 90% de la calificación… 😹🔫 entonces de nada sirvió haber adelantado medio anato, porque ahora tenía que aprenderme el bloque 2 de bioka completo más terminar anatomía, pero a Hanna le tocó casi igual con histo y yo burlándome… pero real que no sé cómo sobrevivimos.
Pasó el depa de anato, después de tanta tormenta, por fin hubo calma y ese día me quedé un rato con hanna disociando en la fac y neta amaba todo lo que significaba estar con ella, cada puto momento, después la fui a dejar a su casa y decidí regresarme caminando, por el camino largo… más de 8 kilómetros, empezó a llover yyy yo le iba documentando todo, aunque ni tenis llevaba para andar caminando, pero en mi cabeza era como entrenar mi fuerza mental, solo, incómodo, mojado, desvelado después de estudiar medio bloque en una noche para el depa de anato y la verdad me sirvió, porque por fin pude pensar en todo.
Por fin podía darme un respiro, ya podía pensar en cómo y cuándo hacer eso que llevaba semanas dándome vueltas en la cabeza… pedirle que fuera mi chava 🙈, pero Hanna es un mundo entero, yo ya sabía perfecto lo mucho que la quería, nos acabábamos de tomar fotos lindas juntos, y de pasar momentos lindos y todo iba de maravilla, pero yo salía de viaje el 13 de diciembre, entonces no podía hacerlo en caliente, tenía que planearlo bien.
Me fui una semana al mar, pero más que vacaciones fue como retiro mi retiro espiritual, salía a correr en las mañanas, pasaba por la playa, pensaba ideas para una pedida perfecta, y algo en mí nomás quería regresarse para verla, ya la extrañaba, le hacía mis bromas de que acababa de robar un avión y ya iba con ella y aproveché para informarle que la torre de pisa tenía mejores reflejos que las de Nueva York… otra vez más seduciéndola con mi inteligencia.
Pero entre una cosa y otra no nos pudimos ver, porque ella también se fue de viaje, lo que sí es que yo ya tenía apartado el 11 de enero para hacerle una pedida bien linda, de esas de TikTok, porque sentía que tenía que ser tan linda y tan plena como nuestro amor y como todo lo que habíamos pasado.
Pasó Navidad y llegó ese magnífico 29 de diciembre, sin plan, sin nada en mente.La invité normal a desayunar, un desayuno navideño y ya… Juro que no traía nada planeado para ese día.
Pasé por ella, le avisé que ya estaba abajo y ptm… me dijo que su mamá iba a bajar a saludarme yyyyy me morí de pánico aun no la conocía y me daba muchísima pena, pero bajó, la saludé como pude, me dijo que Hanna podía estar conmigo máximo hasta las 4:30, y ya, me despedí intentando fingir tranquilidad, nos subimos al coche y fuimos al Maque, un restaurante que les gusta mucho a mis papás.
Hanna ya había desayunado, así que desayuné yo y le fui dando de mi delicioso desayuno, nos quedamos ahí platicando bien bonito y como el Parque México estaba enfrente, cuando terminé nos fuimos para allá. Nos sentamos en las banquitas, puse música, la besé, la abracé y disfruté muchísimo estar otra vez con ella después de casi 20 días sin vernos.
Y de la nada me llegó un pensamiento intrusivo… pero no uno normal de los míos, de saber que no puedo decir algo y decirlo, como cuando en el velorio de mi bisabuela se me ocurrió decir que estaría divertido jugar ahí la ouija y que era mi juego de mesa favorito…. No, este era diferente y me estaba picando por todos lados.
TENÍA QUE SER MI NOVIA.
Le había dado un detallito de Navidad, ya le había dedicado "How Deep Is Your Love", que era justo la canción que pensaba usar para pedirle, pero faltaban menos de dos semanas para mi plan del 11 de enero. No podía ser tan desesperado… pero… y si si?
En ese momento decidí que sí y me acordé de un puesto del Parque España donde una vez le compré rosas a mi mamá, y le dije a Hanna que me acompañara a caminar. Empezamos a caminar juntos y me empezó a temblar la pancita, traía las ganas, pero también el "no, espérate o sea sí, pero no, pero sí."
Me sudaban las manos y me quería morir, llegamos al puesto y empecé a pedir flores diferentes para que me armaran un ramo. Hanna estaba confundida y yo un poco más, lo único que se me ocurría era decirle que era parte de su regalo de Navidad.
El florero me empezó a recomendar cómo combinarlas para que se vieran bonitas y yo no podía pensar, pero hacía mi mejor esfuerzo por verme tranquilo, como si todo estuviera bajo control, al final me entregaron un ramo bien lindo. Se lució el señor, yo creo que era parte del plan de Hanna y ya le había avisado al florero que las quería bonitas… bueno no, pero pudo ser.
Se las di y ella seguía sin entender, no sabia por qué eran para ella, yyyy lo único que se me salió decirle fue que por bonita…
Nos fuimos a unas banquitas del Parque España, nos sentamos y empezamos a platicar. Pero yo no podía poner mucha atención, porque alrededor habían unas vibras rarísimas, vagabundos hablando solos, gritando, peleándose con el aire, fingiendo conversaciones con el viento, parecía que el parque era un manicomio yyyy el más loco era yo por ella 🥱😍😜.
Ahí estábamos ella y yo, en medio de todo eso, con un ramo y el maricon de mi corazón intentando huir de mi cuerpo para dejarme solo, hanna se recargó en mi hombro yyy otra vez más perdí la cabeza.
Empece a pensar en lo de mi plan del 11, qué tal si algo salía mal, que al final no me saliera, que no se armara y tenía que volver a planear todo con los departamentales de enero encima, con el estrés académico otra vez pero ahora mil veces peor. Pensé en todo eso… ahí, platicando con ella.
Tenía que ser valiente, tenía que decírselo como todo un hombre, era la única niña que he querido y que he visualizado conmigo, estaba a punto de soltarlo, de soltar esa pregunta y de la nada pasa un perro corriendo enfrente de nosotros.
Atrás venía su dueño corriendo y gritándole: "¡ROBERT!"
Yyyy me dio risa… me tuve que burlar de él, que nombre tan random y que perro tan travieso.
(Gracias, Robert te amo, no sé qué hubiera hecho sin ti, pero fuiste parte de uno de los momentos más importantes de mi vida).
Con la risa todavía encima, me armé de algo, no sé si valor, locura o ni idea pero algo fue… y se lo solté a mi manera.
Con aproximadamente 357 lpm
Le empecé a decir que yo la podía contagiar… de lo que quisiera, le dije… quieres Sífilis? Me dijo que si… Le dije… quieres salmonela? Contestó que también …ser mi novia?
Pero lo dije TAN nervioso que me encogí entero, quería esconder la cara en su playera. Me morí de vergüenza ahí mismo y algo de risa nerviosa, Hanna o no entendía nada o no sé si de verdad no me escuchó, pero yo ya me estaba muriendo, creo que enloquecí más que todos los del parque juntos, mi corazón llegó como a 1000 latidos por minuto, jamás me había puesto así, ni aquella vez que casi me cago en medio del gimnasio.
Y con la voz todavía más cortada, porque ni mis cuerdas vocales querían funcionar, se lo volví a preguntar. Ahora un poquito más explicado, según yo. Le dije que con ella me sentía muy lindo, que no tenía nada planeado pero que era algo que realmente quería que pasara, que ya no quería conocer a nadie más, y que la quería para mucho. Para algo serio.
Ni recuerdo bien qué dije… (quizás ahorita invente cosas pero es mi versión y yo lo puedo contar como yo quiera)
Solo sé que se lo dije nervioso, temblando y entonces, con los huevos en la garganta, se lo pregunté de nuevo.
Parque España · 29 de diciembre
¿Quieres ser mi novia?
Me besó.
Y me dijo que sí quería ser mi novia, que le encantaría ser mi novia.
Y yo me morí de amor, sentí un alivio gigantesco, como si todo lo que había venido cargando desde el dia que me gustó, por fin hubiera encontrado dónde quedarse y ya no era una duda, ni una posibilidad, ni una historia que yo me estaba imaginando solo antes de dormir… porque si, me lo imaginé mil veces, con una ilusión que no te lo imaginas.
Pero por fin era real… Hanna Izabela Vega Bogacka era mi novia. Después le conté con muchísima pena que ya llevaba un buen planeando esto, que tenía un día apartado, que quería hacer algo perfecto, pero que no me aguanté.
Cómo es que me iba a esperar dos semanas más si tenía enfrente a esa niña hermosísima que conocí un día pasando por un pasillo de la fac, que me gustó una noche bajo la lluvia, que besé por primera vez en las escaleras de Metro Tacuba y que sin darse cuenta ya se había vuelto mía.
¡HUEVOS! el puto parquímetro, ya se había vencido, tuvimos que salir en chinga al coche, yo iba rezándo en todos los idiomas para que no me hubieran puesto la araña, porque su mamá me había dicho que a las 4:30 tenía que estar de regreso, y de la nada ya eran las 4:30 yyy si el coche tenía araña, mi primera impresión ahora con su mamá… no hubiera molado.
Gracias a Dios rezar en todos los idiomas funcionó, porque afortunadamente no tenía la araña. La llevé a su casa, solo que ahora todo se sentía diferente, ahora estaba llevando a mi novia a su casa, ya no éramos dos personas viendo qué pasaba.
Y cuando la vi bajarse del coche con sus flores, entendí que tal vez no había sido la pedida perfecta de TikTok que yo había imaginado, no hubieron letras, no hubo cartel gigante, no hubo música perfecta, pero si hubieron muchísimos nervios, flores improvisadas, Robert escapando de su dueño, un parque con vibras vagabundos especiales, un parquímetro vencido y Hanna diciéndome que sí, yyy por eso fue perfecto.
Aaaaasi fue como conocía al admv, cortito no? 🥱🥱🥱
Hanna Izabela Vega Bogacka: Te escribo esto el día que cumplimos 6 meses, y sigo siendo el mismo que fingió indiferencia en un pasillo saliendo de anato, el mismo que se fue enamorando poquito a poquito de todo lo que eres, de cada cosa que pues a lo largo de tooooodo lo que conté, tú tienes, y nada más tú, espero que lo hayas visto, que hayas entendido con qué ojos te he visto siempre, todas las cosas que te hacen especial, todo lo que me gustó de ti, todos los infartos y momentos de pantico que me hiciste pasar y pues todo lo que siento por ti. Espero que cada que quieras recordar con detalles como fue que me enamoré de ti, lo tengas aquí, no quiero que jamás dudes nada de ti porque de verdad que es indescriptible todo lo que vales.
Érase una vez… truz 🤍
Te amo, Hanna. 😘
Biblioteca
Otros universos donde también te encontré
Cuentos que te leí y cartas que te mandé. Pequeños rincones donde también te tuve.
Cuentos
Cartas
Cuento I
El lobo solitario
auuuu
Érase una vez…
En un reino muy, muy, muuuuuy, muuuu🐮 uuy lejano…
Una hechicera malvada que por alguna razón odiaba a los judios.
Entonces, un día, la hechicera malvada reclutó a todo su ejército de lobos feroces.
Su misión era clara…
Acabar con los judios.
Dentro de esos lobos feroces había uno.
Solitario.
Muy solitario.
Tan solitario que solitario se queda solitario con lo solitario que era ese lobo.
Su nombre era Chuchin.
Y Chuchin en realidad era judio.
Y no era como los demás…
Mientras todos los lobos aullaban fuerte y feroz, Chuchin hacía el auuu bien bajito.
Tipo susurro.
Y un día, la hechicera malvada los convocó a todos para acabar con los judios.
Todos aullaron:
auuuuuuuu
Y Chuchin gritó:
ALTOOOOOO ALTOOOOOOO YO YA ESTUVE EN ESTOS JUEGOS!!!!
Resulta que Chuchin ya había intentado hacer esa misma mamada cuando se llamaba Adolfin.
Pero no pudo :(
Y se tuvo que cambiar el nombre para no perder tanta aura.
Y entonces gritó.
Y nadie le hacía caso.
Entonces Chuchin comenzó una batalla épica para salvar a los judios de los lobos feroces.
Porque en su batalla pasada aprendió que no estaba bien hacerle daño a los judios.
Mucho menos quemándolos como si pipa en puente de la concordia se tratara…
Y en esa batalla épica, Chuchin salió muy herido.
Pero logró salvar a los judios de volver a ser ZOTES.
Fin.
Auuuuuu.
Cuento II
Hannaina
mi droga favorita
Érase una vez…
Una estrella llamada A73X, tan solitaria como un lobo.
Auuuu.
Un día, flotando en la nada, apareció UN BANDIDO ESPACIAL con un acento sospechocho, así como medio alucin.
Y le dijo a la estrella: “e we, traigo algo bien alv”.
A73X, aburrido de tanto existir, le preguntó que pssss qué era.
Y el bandido le dijo…
Hannaina 😏
Y A73X, SIN PENSARLO DOS VECES…
PUM.
SE LA INHALÓ TODITA.
Y pffff, vieras tú qué bonito se puso el universo.
De la nada todo brillaba bien bonito, los satélites le aplaudían, todo bien.
A73X se volvió adicto y, como todas las estrellas…
murió por sobredosis.
Fin.
Cuento III · precuela
El caballero Alex y la princesa Hanna
cómo todo empezó… antes de empezar.
Era de una vez…
Una princesa, preciosa con una cara especial, y una sonrisa incomparable.
Pero cuando digo cara especial me refiero a una particularidad, le sobraban cromosomas.
Un día, paseando en el bosque, se encontró con una ardilla.
Corrió detrás de ella queriéndole preguntar algo.
Cuando por fin la ardilla se detuvo y la volteó a ver, la princesa le dijo:
“señora ardilla, usted sabe si alguien por aquí compre cromosomas?”
De repente, interrumpiéndola, llegó un hermoso precioso caballero, príncipe de todos los reinos, guerrero y ganador de mil batallas.
Y le dijo a la princesa:
“hola madam disculpe, qué hace hablándole a una ardilla? Las ardillas no hablan”
Y la princesa respondió:
“Obvio hablan, o como explicas lo de Alvin? Mmmm? Infórmate”
El caballero, al observar bien su cara… entendió lo que pasaba al instante.
Y le preguntó a la princesa cuál era su nombre.
La princesa solo respondió:
Hanna 🖖
Y el tuyo?
El caballero contestó:
Alex 🤙
El caballero Alex, aún confundido, decidió acompañarla en su paseo por el bosque.
No por compasión, sino por pena.
Cada que daba 5 pasos, ella le preguntaba a los árboles si alguno le compraba sus cromosomas que le sobraban.
Pero ninguno le contestaba.
En el paseo, ella le contó al príncipe Alex que su propósito de vida era vender ese cromosoma que le hacía hablar en polaco cuando veía fantasmas.
En el trayecto, al caballero se le ocurrió la broma más brillante.
Le dijo que su solución estaba en comerse todos los hongos que se encontrara.
La princesa, entusiasmada, no lo pensó dos veces.
Empezó a arrancar hongos desesperadamente y a contarlos:
Uno, tres, nueve, ocho…
No sabía contar la princesa.
Pero de repente ya estaba teniendo una plática bastante seria con una hormiga, que confundió con un pitufo.
La hormiga, según ella, se llamaba Pitufina y trabajaba de mesera.
La princesa Hanna estaba muy convencida de que la hormiga Pitufina la había escuchado atentamente.
Entonces decidió dejarle de propina un cromosoma.
El problema es que el síndrome de la princesa Hanna era el síndrome de Super Down, así que aún le sobraban 2 cromosomas restantes.
El caballero Alex solo pensó en huir.
La princesa Hanna había enloquecido con tantos hongos alucinógenos que se comió.
Pero cuando la veía sonreír, esa sonrisa que parecía más error meiótico que nada, lo derretía por dentro.
Entonces entendió que ella se la pasaba más chingón en su mundo que todos los normales que conocía.
El caballero Alex se enamoró.
Entonces decidió aceptarle un cromosoma, para entenderla mejor.
La princesa Hanna, sin dudarlo, se lo transfirió.
Y en un abrir y cerrar de ojos, despertó confundido Alex con su alarma a todo volumen.
Alex se dirigió a la escuela.
Pasó su día con la Down de sus sueños en mente.
Y cuando por fin salió de su primer clase, la logró ver pasar por el pasillo.
Era exactamente igual de Down que en sus sueños.
Fin.
Continúa en Érase una vez 😹
Cuento IV
Hanna creo que….
uuu uuu aaa aaa...
Creo que...3 canciones para este cuento
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Creo que….
Erase una vez en una selva del futuro 2 changuitos enamorados, Chabela y Chuchin, llevaban un rato saliendo, enamorándose el uno del otro pero ninguno de los 2 lo expresaba con palabras aún.
Un día, el changuito galán de Chuchin invitó a la changuita Chabela a una date en al simiomex que era el cine que estaba ahí.
Así que si, ese 5 de noviembre del 5025 el changuito Chuchin pasó por la changuita Chabela a su árbol en su bugatti o bueno… casi, pasó por ella en su hermosísimo prius 🙈.
El changuito Chuchin iba bien vestido, de gala vaya, con la playera del bicho y bien perfumado, porque claro que tenía que estar presentable para su cita, pero cuando la changuita Chabela bajó de su árbol, deslumbró al changuito Chuy una vez más 👏👏👏, qué guapa changa por dios.
Se fueron directo a la plaza, y cuando llegaron compraron 2 boletos para la pelicula de “yo antes de ti”. Por el nombre de la peli, según el changuito Chuchin sería una película de carreras (pero no).
En lo que se acercaba la hora para la función que empezaba como 1:30, el changuito Chuchin invitó a la changuita Chabela a changocorcholis, que era un lugar de juegos de tickets, pero electrónico sin tickets físicos, porque pues era la selva del futuro y ya no usaban papel.
Ahí los juegos eran muy divertidos, eran casi todos de competencia y el changuito Chuchin desde siempre ha sido muy competitivo por agarrar todas las bananas posibles primero….
Yyy también era un chango ludópata, así que, si no se apostaba algo, no iba a estar divertido. Lo primero que se le ocurrió apostar fue la banana, pero como la changuita Chabela no tenía. Mejor apostaron cosas virtuales.
Y como era de esperarse, el changuito Chuchin gano casi todas las apuestas, así que la changuita Chabela tuvo que subir una historia de un meme que decía que se quería jalar el gansito. También se tuvo que cambiar la foto de perfil de bananinstagram a una selfie que se tomó el changuito Chuchin con su teléfono.
Tristemente la casa no siempre gana... así que el changuito Chuchin perdió una apuesta en la que tuvo que poner una nota de bananinstagram donde decía que la changuita Chabela era su dueña...
Como los 2 eran changos pues, el changuito Chuchin claro que solo lo hacía para marcar territorio como buen animal...
Llego la hora de ir al cine, empezó la función y aún que en la pantalla salían humanos llorando, algún choque y quién sabe quién se moría... la verdad es que los changuitos no entendieron absolutamente nada de la película, no porque estuviera complicada de entender, sino solo poeque ellos ya estaban en su propia película.
Ya se querían mucho, entonces se estaban haciendo cariñitos y llegó un punto en el que el changuito Chuchin se sintió muy bien, sintió que la changuita Chabela ya era para él, y si, lo sentía, sentía amor, y no sabía cómo expresarlo.
Quizás es tonto porque pues lo dices y ya, pero él no sabía cómo respondería la changuita Chabela, porque la frase que le quería decir, sale del corazón, y ya de ahí no es como que se pueda regresar o volver a meter.Pero lo que sí se sabía es que los únicos protagonistas de esa sala eran la changuita Chabela y el changuito Chuchin, parecía como si los de la película los estuvieran viendo a ellos.
El changuito Chuchin muerto de miedo con mariposas en la pancita, temblando de panico por no saber como reaccionaria la changuita Chabela, se atrevió a hacerlo...
Le susurró
“Uuuuu uuuu aaaa aaa…”
O sea
“creo que te amo”
Pero lo susurró muy suave, muerto de pánico y la changuita Chabela no se lo regresó, solo le dijo, ¿“crees?” Y el changuito Chuchin se murió aún más de todo en ese momento, se escondió tantito, no quería que le viera la cara de nervios.
El changuito Chuchin sabía que estaba rojo y gracias a dios en el cine estaba oscuro, pero pues literal se acababa de abrir el pecho, sacar el corazón y leerle lo que ahí decía en plena sala de simiomex a esa changuita hermosa y ella no se lo regresó luego luego, el changuito Chuchin no sabía si acababa de arruinarlo o si iba muy rápido.
Pero después de besarla más, ahora si se agarró la banana y con mucha pena, soltó el primer “Te amo” que le dijo. Y desde ese día Chuchin ya no dejó de decírselo jamás.
Fin.
Hanna te amo ❤️
tienes que escuchar todas
Carta
Cuando te pedí
Hanna novia mía 🤭 estoy escribiéndolo, por qué sabes lo mucho que me hago bolas cuando no tengo un orden, cm que mi cabeza va más rápido de lo que puedo hablar y Ajam. Pero bueno, las palabras ahí no me salieron, estaba nervioso, estaba muerto de pánico y hasta temblando pero mmmm había un montón de cosas que te quería decir pero en el momento solo las pensé pero pues no tenía planeado que fuera hoy porque pues siempre en Tik Tok me salían como cosas bien inmensotas y así y pues hoy mmmm estábamos en un parque rodeados de vagabundos locos con voces en su cabeza así que creo que no fue muy parecido a los tikitokis, pero cuando estaba ahí contigo me sentía increíble y Tlj como siempre te digo no hay palabra que describa lo que estaba sintiendo o bueno quizás si exista palabra pero sería mmm como fentanilo o cocaina pero pues nunca los he probado, bueno el punto es q contigo siento demasiado, es lindo pero me asusta poquito porque jamás había tenido ganas de estar con alguien, jamás había tenido ganas de tener novia, siempre preferí libertad por así decirlo pero como te dije en la mañana te conocí y eso se detuvo solo, no lo sentí forzado, realmente fue algo que quise, y si vieras la cara de wtf que puso mi familia o amigos cuando les conté que contigo si quería ir enserio no inventes, pero eso no se hizo solo, fue de lo especial que sé que eres, del como me miras, del como me besas, de lo que sé que sientes por mí y créeme que es algo más de mutuo, de verdad de verdad que le pido a Dios que ojalá lleguemos muy lejos, él sabe lo feliz que estoy, me emociona JAJAJAJA decir que eres mi novia JAJAHSJSJA creo que se nota un poquito novia mía.
Me haces muy feliz de verdad Hanna, llevo fácil una hora escribiendo todo esto, pero es algo que Tlj me sale y me hubiera gustado tener labia para habértelo dicho pero neta estaba bien paniqueado, te amo muchísimo y pues never give up o no sé cómo acabar esta nota… mmmmm simply lovely 😜 te amo Hanna Izabela Vega Bogacka, a la próxima te lo escribo en polaco
— Alex29/12/25
Carta
Feliz cumpleaños
Hanna
Hanna hanna hanna, mi nombre favorito, eres la niña de mis ojos, una niña que solo suelta luz y la contagias a todos cerca de ti, tengo tanto que decir de ti y lo raro es que jamás me canso, solo que no sé ni por dónde empezar, vieras como nadie me cierra el hocico cada que hablo de ti, soy un fan más tuyo, tú sabes que desde que llegaste a mi vida wao, la mejoraste de una forma y le diste el mejor amor que siempre he podido soñar, siempre he querido conocer más de ti y poco a poco lo voy logrando pero pues aún sé que me falta más y eso me alegra por qué cada detalle nuevo que veo y aprendo de ti es mejor que todo lo demás, cada cosita nueva tuya me hace saber que aún hay miles de razones más por las cuales amarte, cuidarte, verte crecer y verte siendo tu y es que por más que siempre intento explicarte lo que me haces sentir y lo mucho que significas para mí me quedo cortísimo, tú llegaste a demostrarme lo mucho que puedo amar a alguien y de veras es con una forma tan real y tan bonita que jamás lo imaginé. Siempre te digo todo lo que me encantas pero de verdad me encanta todo de ti y podría hacer una lista inmensa de cosas que quizás tú no notas y yo me lo tatuaría, amo como hablas, amo tu lunar en tu cuello, tu lunar en tu labio, el q tienes junto a tu nariz, amo tus expresiones, amo que cuando te digo que estás hermosísima y te chuleo, te volteas para abajo diciendo que no, como si no supieras que para mí eres lo más bonito que existe, amo el como te ríes, tu sornisita perfecta, amo cuando te enojas tantito o finges estar enojada de verdad lo amo, y tan lo amo que lo escribo con media lágrima en el ojo y una sonrisa que de verdad es la más gigantesca que jamás podrías imaginar, amo como me miras cuando te hago bromas, amo como me haces sentir niño, hombre, novio y como un autista enamorado al mismo tiempo, amo saber cuando quieres un abrazo y ya, amo cada momento que paso contigo, lo siento muy especial, hasta cuando andamos callados sin decir nada.
Antes de dormir siempre recuerdo todo lo que hemos vivido y hecho juntos, por qué aunque de muchas cosas ni fotos tenemos, mi memoria contigo es otra cosa, me acuerdo hasta de todo lo que dices, lo que pienso, a veces solo te veo agradeciendo la suerte que tengo de tenerte, me da miedo eso de no tener tantas fotos porque si me olvidas como a Noah, no tendré ni cómo acordarte de mi 😔 pero al mismo tiempo sé que aunque no hubiera ni una sola foto, hay cosas contigo que ya están en mi y estarán para siempre. te pido perdón por poner tanto en este mensaje pero pues aveces no digo las cosas como quisiera porque me trabo o no encuentro las palabras exactas, hasta aveces quisiera abrirte mi cerebro y mi corazón para que vieras lo que siento y como te veo, para que veas lo hermosa que eres desde mis ojos, y que entiendas que cuando te digo que te amo, no es otra frase más y ya. Eres mi persona favorita, mi mejor amiga, mi mayor amor, mi princesa, mi niña bonita yyyy mi Hanna mía mía mía y nada más. Hoy pues es tu día, el día en que nació le mujer más adorable de veras y que suerte haberte conocido a tus 18 y que hoy cumplas 19 😋 se podría decir que ya eres mi sugar porque pues yo tengo 18 y estoy chiquito 🥺. hoy quiero celebrar que existes, que entre tantos espermas de tu papi ganó el amor de mi vida 🥳 pero que sepas que si hubieras nacido con pilin me hubiera vuelto 🇩🇪 soy daltónico pero o sea gay, ojalá hoy puedas verte tantito como yo te veo, por qué eres lo único que quisiera ver por el resto de mi vida, este es el primer cumpleaños que paso contigo pero sé que a partir de ahora me vas a tener que aguantar en todos 😔 Wakala, que rico. Feliz cumple mi niña preciosa, el mencho estaría orgulloso de ti 🫶 pero yo más, te amo infinitamente Hanna Izabela Vega Bogacka
— Alex8/05/26
Carta
Felices 6 meses
Querida Hanna Izabela Vega Bogacka
Hoy cumplimos 6 meses, aún me cuesta crees todo lo que hemos vivido desde que me dijiste que si, y no tengo palabras.
Siempre has sido tú, desde siempre he sabido que eras tú y por eso fui tan necio siempre en buscarte aunque que intentara que no se notara, alguien te puso en mi vida, quizás Dios, y sé por qué lo hizo, porque tenías que ser TÚ.
Estos 6 meses que llevamos han sido increíbles, quizás no pefectos pero casi porque fueron juntos y para mí eso es más que perfecto, verás que cualquier risa, cualquier beso, cualquier pensamiento que tengo contigo, verte salir o entrar cuando te voy a dejar y te shhusheo, se me queda guardado, me acuerdo mucho y es por el amor tan inmenso que siento por ti, de verdad no podría haber amormometro porque lo rompería. Eres muy especial, y para mí más, te pido que no te vayas de mi vida, soy muy feliz contigo, me haces sentir mucho amor y espero que yo también a ti y puessss, que mejor que festejar que nuestro mmmm 1/2 aniversario hoy😜.
Gracias por dejarme amarte durante 6 meses, déjame amarte aún que sea otros 6 meses, gracias por existir en mi vida, por ser tu yyyyy por ser mi novia preciosa, te amo hanna.