música de fondo toca para reproducir

Una historia real · Alex

Éraseuna vez

como conocí al amor de mi vida

Índice

CAPÍTULO I

La niña del pasillo

Yo, Alex, y voy a escribir exacta y honestamente como fue que conocí al admv 😜

Yo pues siempre he estado en lo mío, no estaba en mis planes tener nada con nadie, estaba intentando sobrevivir pero un día todo cambió para bien.

Todo empezó cuando estaba iniciando mi asombrosa vida universitaria, era un día normal según, iba caminando en el pasillo saliendo de anato con mi amigo Yazid, cuando pasó lo de siempre, se detuvo a saludar a alguien nuevo, otra vez, yo ni quería voltear, lit solo quería ver al frente hasta que terminara su gran ritual social, pero después me dio fomo y según nos presentó, pero de tanta gente que me presentó ese día la verdad no le di mucha importancia.

Un poco después, cuando llegamos ya al salón, me dijo que yo era “el tipo” o no sé cómo se diga pero ajá, de la niña que había saludado, pero pues me dio igual, porque a mí todas las personas que me conocen me quieren presentar a su amiga como si de proyecto de caridad social se tratara, pero equis, lo olvide… según yo.

Paso una semana, era martes e íbamos saliendo de la fac en la noche y se estaba cayendo el cielo, y nosotros íbamos acompañando a una chava al metro porque era una recursadora que nos iba contando historias casi de terror sobre cómo eran los departamentales y de la nada, vi que Yazid se desvió y estaba platicando un poco con alguien y era esa amiga de Yazid que estaba bajo la lluvia como si nada importara.

Y en mi cabeza pues obvio estaba en cámara lenta con una canción así de q súper de película y dije de q… mmmmm esa amiga de Yazid si está como me Gucci, pero se tardaron en conectar mis neuronas para acordarme que ella era la del pasillo, porque no fue hasta que escuché otra vez ese nombre de “Hanna”, y ahí fue cuando ya le preste atención, porque por alguna razón se veía demasiado sexy mojándose y así… pero x.

La lluvia estaba fuerte, así que me ofrecí a llevarlos a un metro que quedara, y ya fue la primera vez que hablé con hanna, preguntándole si le quedaba el mismo metro que a la otra chica porque pues a mí me quedaba de camino para mi casa y ella dijo que sí, ¿porque? Sigo sin entender, pero ojalá haya sido porque le gustaba y no me quiso decir q no 🥺 😜 , bueno primero dejamos a Yazid, después ya íbamos camino al metro donde las iba a dejar, seguía lloviendo pero pues estábamos platicando, solo que hanna apenas y se movía, casi no hablaba y la otra no se callaba, así que estaba raro, pero no incomodo.

Pero me di cuenta que Hanna no era como todas las demás niñas, no hablaba sin parar, no estaba intentando llamar la atención, no contaba su vida como si fuera lo más genial.

Solo pues estaba tranquila y presente.

No sé cómo explicarlo pero pues en ese misterio de que no hablaba pues sentía que había algo especial, y pues yo soy bien curioso. Las dejé en el metro, las acompañé, me despedí, me voltee, saqué mi celular y le dije a Yazid que hanna me había llamado la atención por no decir que me había gustado.

Pasaron los días y Hanna empezó a aparecer siempre, ahí en café con Yazid, yo no sabía ni qué pensar, no sabía si de verdad eran tan amigos o si se quería acercar a mí o si era casualidad pero pues me di cuenta que ya no era indiferente.

Entonces empecé a preguntarle a Yazid por ella, sobre que le gustaba, que no y al mismo tiempo empecé a pensar en cómo yo me podría acercar sin verme intenso o raro, la quería conocer y de repente se me ocurrió un gran plan.

Podía arruinar todo, así que tenía que ir lo más conservador posible, tenía que ser en tono burla pero no tanto, tenía que abrir un debate o una conversación interesante sobre algo. Tenía que hacer un buen movimiento para que saliera natural sin verme tan obvio de que me quería casar con ella así que no podía salir mal. Y pues instagram me recomendó su perfil y fue el momento de hacerlo.

CAPÍTULO II

De kilómetros a milímetros

Sabía que era el momento de hacerlo, pero aún así me daba un miedo ridículo porque para muchas personas darle follow a alguien es literal mover un dedo y ya, pero para mí eso se sentía como firmar un tratado internacional o algo así JAJAJA mientras más lo pensaba, más sentía que darle follow era aceptar que sí me interesaba Hanna de verdad y eso estaba peligroso entonces pasó aproximadamente una semana donde instagram me la seguía recomendando y yo nomás abría su perfil, veía si tenía alguna foto y cerraba la app, me arrepentía, volvía a entrar, me imaginaba escenarios bien fumados y luego otra vez nada, lit parecía mas que estaba desactivando una bomba que dando un simple follow, pero llegó el sábado y dije ya, alv…

Le di follow.

Y pues como claramente no sé ligar como una persona normal, mi increíble estrategia para empezar conversación fue mandarle un post de F1 porque era de las únicas cosas que sabía que teníamos en común. Según yo súper casual, pero por dentro ya estaba imaginando domingos viendo carreras con ella apenas sin conocerla bien JAJAJA y luego empezó la peor espera de mi vida, porque no contestaba y yo fingiendo que me daba igual mientras revisaba el celular cada 12 segundos como enfermo mental, según muy relajado pero literalmente mi cerebro estaba así de “ya valió verga, ya la espantaste pendejo”

Hasta que después de 1 hora con 9 larguísimos minutos…

Respondió.

Y no sé por qué me emocioné tanto, pero cuando vi la notificación sentí que acababa de pasar a la Q3 o algo así JAJAJA, pero lo logré, ya estábamos hablando.

Ahora el problema era otro… mantener viva la conversación sin verme raro entonces mi asombroso cerebro automáticamente activó el modo payaso, cada vez que hablaba con Hanna me daban ganas de hacerla reír, le empecé a mandar chistes, burlas, comentarios bien estúpidos y respuestas cada vez más tontas.. y lo peor es que sí funcionaba, hablábamos bastante y poco a poco nos empezamos a acercar más, pero yo tenía un miedo bien específico… que de tanto chiste termináramos siendo mejores amigos.

Porque yo jamás he sabido ligar mi estrategia para demostrarle interés era molestarla, bromear y actuar como idiota esperando que mágicamente funcionara y en eso… coño, me enfermé.

Pero no enfermito de “ay me siento mal” Nanana Salmonelosis, estaba destruido, fiebre altísima, escalofríos, mareado, parecía paciente con cancer terminal, pero aún así fui a la escuela, solo para verla, porque para ese punto Hanna ya me estaba empezando a gustar muchísimo y aunque literalmente me estaba muriendo, quería verla aunque fuera un ratito, entonces fui a histo todo moribundo, sentado ahí con fiebre altísima, pero pensando únicamente en verla.

Salí de clase y ella me mandó mensaje diciendo que estaba en fositas de biblio y tontamente fui y cuando la veo de lejos…

Estaba con otro cabrón…

Ahí sí se me apagó el puto windows, porque todavía ni éramos nada y yo sentí horrible, literal creo que esa fue la primera vez que sentí celos de verdad JAJAJA, pero pues me acerqué como si nada, saludé al wey, la saludé a ella y traté de actuar normal aunque por dentro estaba teniendo un colapso cancerologico y emocional y luego quién sabe qué estaban diciendo pero estaban hablando sobre Uber, el otro wey soltó algo de que el Uber de la casa de Hanna a la suya costaba como 70 pesos porque ya había ido a su casa en su cumpleaños, y yo por dentro de q…

A CHINGA?????

Porque claramente mi cerebro enfermo automáticamente empezó a imaginar mil cosas. Pero ya después entendí que era Ian, su amigo, y pues sí me calmé… solo un poco. aunque honestamente no fue la forma más agradable de conocerlo JAJAJA, después él se fue y nos dejó solos, ahí todo volvió a sentirse raro… pero bonito, me acosté un rato en su pierna mientras hablábamos, ella empezó a jugar con mi pelo y a hacerme peinados rarísimos con su pinza y yo nomás existiendo ahí, intentando sobrevivir a la salmonela y a mis sentimientos al mismo tiempo y sí pensé en besarla y muchísimo pero entre que me sentía de la vrg con fiebre de 40 y que acababa de vivir mis primeros celos documentados científicamente… me resistí.

Después de estar un rato con ella me tuve que ir porque literal me estaba muriendo y ella ya tenía clase. Me pedí Uber y me fui a mi casa bien sacado de onda, pero al mismo tiempo enfermo y lleno del olor de su perfume en mi sudadera, entonces todo el camino fui pensando muchísimo, porque según yo solo iba a verla un rato y terminé acostado en sus piernas mientras me hacía peinados raros y me destruía psicológicamente sin hacer nada.

Y después en la noche ella me preguntó cómo seguía, y pues ya hablamos normal, pero yo en ese momento todavía no sabía bien quién era Ian, tampoco quería preguntar porque me iba a ver bien intensito y orgullosamente jamás iba a aceptar eso entonces me quedé con la duda callado como idiota.

Ese fin hablamos poquito y honestamente ya no sabía ni qué quería hacer, porque por un lado Hanna me gustaba muchísimo, pero por otro ya me habían dicho cosas no tan buenas de ella y pues me daba miedo entrar ahí y terminar hecho mierda, entonces estaba en ese punto raro donde no sabía si seguir jugándole al vrg o salir de ahí antes de engancharme más o verla solo como amiga o npi, pero pues claramente… no salí, porque a la siguiente semana seguimos hablando bien.

Y llegó el martes 23 de septiembre, ese día decidí acompañarla otra vez al metro que le quedaba para su casa, ya antes la había acompañado a Tacuba una semana antes y honestamente esos caminos eran donde más se me salía lo estúpido, ahí era donde más chistes hacía, más tonterías decía y más improvisaba cosas que ni yo entendía pero Hanna se reía muchísimo y no sé… me encantaba escucharla y verla reír, porque no era una risa fingida ni forzada, no, era de esas risas que hacen que quieras seguir hablando aunque estés diciendo puras mamadas y yo, pues mamadas me sobraban.

Pero ese 23 de septiembre fue diferente, cuando llegamos a Metro Tacuba nos tardamos como diez minutos despidiéndonos diez largos minutos y ninguno se iba, nos abrazábamos, nos separábamos poquito, volvíamos a acercarnos y otra vez lo mismo, cada vez estábamos más cerca y yo ya sentía horrible la tensión pero horrible en el buen sentido, de esa tensión donde literalmente el aire se siente pesado y ya no escuchas nada alrededor porque estás demasiado concentrado en la otra persona.

Y pues sí… estábamos a centímetros de besarnos, centímetros reales y yo me acercaba poquito, ella no se quitaba, luego yo me hacía para atrás porque me gusta meterle emoción y porque también me estaba orinando de nervios, pero cada vez era peor, ella me agarraba, yo la abrazaba más fuerte, nuestras caras pegadísimas y los dos fingiendo que no estaba pasando nada cuando claramente TODO estaba pasando.

Yo sentía que ella ya quería y pues yo también y muchísimo, pero justo cuando ya estaba decidido agarrarme de valor y besarla…

Le marcó su papá.

Ahí sí el universo me odió, entonces contestó, todavía súper cerca de mí, se despidió casi rozando mi boca, la abracé y la dejé ir, la vi subir las escaleras del metro y cuando llegó hasta arriba volteó y yo seguía abajo viéndola.

Le sonreí y le hice como binoculares, ella se fue, pero yo me quedé ahí pensando muchísimo, porque ya no era juego, ya no era solo “me llamó la atención”, ya me traía completamente a sus pies y al día siguiente, miércoles 24 de septiembre, ella se quedó en la escuela a contestar un examen de bioquímica o algo así y yo también salía tarde, entonces la volví a acompañar, pero esta vez fue todavía peor más abrazos, más momentos pegados, más tensión, más miradas raras y ya había demasiada confianza física entre nosotros, de repente me agarraba el brazo, luego se pegaba mucho a mí, luego nos abrazábamos todo muy lindo.

Y cuando llegó el momento de despedirnos fue otra vez el mismo ritual eterno de nunca irnos, pero ahora que estábamos súper cerca… me ganó la tos…. y creo que sí le tosí en la cara, romanticismo premium 😜 . Seguía enfermo todavía, entonces ella nomás me dijo de q “ay, tu salmonela.”

Y yo todavía tuve la magnífica idea de de decirle “quieres que te contagie?” Estábamos pegadísimos cuando le dije eso y ella me dijo que no, entonces me hice el digno y le dije que ya se fuera, que ya la estaban esperando, la empujé poquito para que subiera las escaleras,

Subió dos escalones.

Se detuvo.

Y se regresó.

Fue directa hacia mí, me abrazó fuerte y dijo “ay, el viento” ahí ya perdí completamente la puta cabeza, porque le seguí el abrazo, la acerqué hacia la pared, me acerqué muchísimo a ella y ya podía sentir su respiración literal nuestras caras estaban más pegadas que mis huevos, podía sentir cómo los dos estábamos nerviosos y aun así ninguno se quitaba y en ese momento ya no estaba pensando. Ni en el tal Ian, ni en la salmonela, ni en nada,

así que me acerqué un poco más y…

CAPÍTULO III

????

La bese… por fin la bese…

y la verdad si estuvo tan increíble como lo imaginé, y vaya que me quite las ganas porque hasta Hanna me preguntó si ya se podía ir… me hice el digno 2 segundos pero no aguanté y le dije que no, la jale y la volví a besar porque después de tanta tensión y nervios mínimo merecía repetirlo, pero ahora si, la dejé ir.

Subió las escaleras, pero ahora si todas y yo me quedé ahí abajo parado, con una sonrisa bien estúpida, por qué por fin pasó lo que llevaba días esperando y la verdad se sintió tan bien que solo pude pensar en ser alguien muy correcto y racional yyyy… contarle a Pepe, por qué pues aún que ya no le contaba nada de eso, ahora si tuve la necesidad de contarle por qué tenía demasiadas cosas en la cabeza y porque aparte me daba risa porque después de tantas cosas, por fin la había besado.

Pero ahora tenía como el cuádruple de dudas, porque antes era de que “me gusta hanna” y ya, pero ahora ya no sabía que estaba realmente pasando ni sabía que pasaría después, a dónde iba llegar todo esto? Besos y yap? Estuve gran parte de la noche pensándolo, pero entre un momento y otro, ya era el siguiente día, y pareció dejarme de importar…

Salí de salud pública y fui luego luego a sacarla de anato porque necesitaba repetir mi dosis de besos de hanna que me habían dejado tan enganchado anoche, y llegó el siguiente día y todas esas dudas pues… siguieron sin importarme, porque le dije que fuera por mí a histo y bajando de rampas me escapé de mi grupito para irmela a besar afuera del Fournier. Literal ya solo quería estar con ella sin importarme nada, cosa que hasta la fecha sigue pasando, pero en ese momento tenía dudas que responder y pues obviamente, el universo no me deja ser feliz y estar tranquilo, porque ese mismo dia anunciaron paro en la facultad y a los dos Días lo confirmaron …

Y o sea a ver, si eran vacaciones gratis pero pues que iba a pasar con lo de Hanna y conmigo? A penas acababa de empezar algo, algo que no tenía aún ningún tipo de nombre, no sabía si éramos siquiera considerados ligues, o sea si nos habíamos besado y mucho, pero pues Hanna seguía siendo un misterio para mí.

Entramos al paro y tenía algunas dudas, todo estaba muy confuso, tan confuso que habían momentos donde conectábamos cabrón y sentía que los dos estábamos enganchados y luego alguno de los dos desaparecía, pero yo por mi parte era para intentar contestar muchas de esas dudas o calmar lo que estaba empezando a sentir, no tenía nada claro y para rematar a veces veía que etiquetaba a gente en sus notas que pues no sabía quiénes eran. Igual no era para tanto, solo habían sido unos besos, a veces pasa eso entre amigos… supongo, bueno a quien engañaba, si era para mucho.

Así que para evitar pensar en todo eso, me la pasé saliendo esas semanas para distraerme e intentar hacerme el relajado, hablarle menos y actuar como si todo fuera completamente normal y parte del plan, pero no funcionó muy bien que digamos, pensaba muchísimo en ella, cada cosa que se me ocurría solo se me venía a la mente que quizás eso le daría risa y fue cuando me di cuenta que no quería ser otro wey más para Hanna, quería quedarme, quería seguir besándola, haciéndola reír y seguir conociéndola.

Así que me armé de valor, después de 2 eternos días sin hablarle, la mejor forma de regresar fue inventarme un sueño cagado, le escribí diciéndole que soñé con que estábamos en un depa, pero que a la mitad ella había sacado una botella de Bacardí y nos poníamos bien pedos. Algo súper random, pero tenía que ser así de estúpido para hacerla reír y que pareciera algo normal, y funcionó, después de hacerme pasar por Minion en el chat, de inventarme un personaje otaku, de andarle jugando al fokboing de temu y de humillarme públicamente con un video mío con filtro kawaii cantando una canción, la invité a salir ese magnífico 7 de octubre.

En mi cabeza era un plan increíble: café, pan, una peli, disque "estudiar" y lo mejor de todo… estar con ella.

Llegó el día y yo obviamente iba algo nervioso porque aún que ya nos habíamos besado, era nuestra primera cita y todo tenía que salir perfecto. Entonces llegué por ella… o eso intenté porque Hanna me mandó una dirección mal, estaba en una calle detrás de su casa, y cuando llegué pues no sabía yo dónde estaba ella, ni ella dónde estaba yo. Estuvo cagado, pero al final logré llegar a esa mítica calle Lago Hurón por primera vez en mi vida. Cuando llegó, yo ya estaba súper feliz y emocionado pero como ya había pasado más de una semana y media desde nuestro último beso, ya no podía ir tan confianzudo.

Llegamos a una cafeteria que estaba dentro de un hotel y pedimos dos cafés y un pan de limón que la verdad estaba delicioso, estábamos ahí y para entrar en calor apliqué mi magia, volteé a ver el cielo, ella también, y le solté un “sabías de qué mueren las estrellas?” Me miró sabiendo exactamente lo que iba a pasar y me contestó no, de qué? y yo, súper serio le dije que de sobredosis, vaya forma de romper el hielo y de ahí todo fluyó, me animé a volverla a besar y todo volvió a sentirse increíble.

Nos pusimos a ver Coco, le dije chistes muy buenos, y le enseñé un video de Mamá Coco también increíble y yo creo que ella no se creía el nivel de esquizofrenia que yo podía llegar a expresar, pero se reía bastante, después vimos Cars... o bueno, "vimos" y entre comillas, porque a cada rato nos besábamos y a media película pasó la cosa más inesperada y surrealista que me podía imaginar…

Llegó un wey de esos de las maletas de los hoteles, un botones o como se llamen, directo a nuestra mesa con un papel doblado en su mato que parecía ser una nota para Hanna, yo no entendía nada de lo que estaba pasando, lo único que alcancé a ver fue que la nota decía algo del "lobby", pero tampoco podía ser tan chismoso.

Ella la leyó y no sé si fueron 5 segundos o media hora, pero su cara cambió, poquito pero lo suficiente para que yo lo notara, yo intenté hacerme el tranquilo pero por dentro quería salir corriendo, porque lo único que se me ocurría era que había llegado algún ex loco, algún novio o ligue que tenía su ubicación y venía a buscarla o algo, pero pues yo no me quería atrever a preguntar, me estaba temblando la pancita, ella volvió a doblar la nota, la voltee a ver y me arme de valor para preguntarle si todo bien,

me volteo a ver y me dijo algo que me aterro aún más…